El dólar cripto marcó un techo nuevo esta semana. El USDT tocó los 1.604 pesos en las pantallas argentinas, por encima del dólar oficial mayorista, que cerró en 1.510. Un ahorrista que compró stablecoins hace un año para cubrirse hoy tiene más pesos por cada token. La duda es si esos pesos alcanzan para lo mismo que antes.
La respuesta corta es que no del todo. Y ahí está la parte que la mayoría de las coberturas pasa por alto.
El oficial rompió los 1.500 y el resto acompañó
El movimiento no fue solo del USDT. El dólar mayorista quebró la barrera de los 1.500 pesos y quedó en 1.510, según La Nación. El contado con liquidación se ubicó cerca de los 1.600 y el blue rondó los 1.565. Con esos números, la distancia entre el oficial y el dólar cripto se achicó bastante: hablamos de un puñado de puntos, no del abismo de otros años.
Eso tiene una lectura concreta para el que opera. Cuando el USDT y el oficial se pegan, el incentivo de saltar de uno a otro se enfría. El token deja de ser un atajo para conseguir divisas más baratas y pasa a ser, sobre todo, una cuenta en dólares que vive en el teléfono.
Doce meses y un 19% que no le gana a los precios
Acá aparece el dato que cambia el relato. En los últimos doce meses el USDT subió 19,47% medido en pesos, según los datos de TradingView que cita CriptoNoticias. Suena bien hasta que se lo pone al lado de la inflación, que en el mismo periodo se movió cerca del 21%.
El refugio, entonces, no ganó la carrera. La empató por poco y terminó un paso atrás. Quien dejó sus ahorros en stablecoins conservó casi todo su poder de compra, pero no lo aumentó. Esa es una diferencia real frente a la idea de que meter todo en dólar cripto le gana a la inflación de forma automática.
El punto no es que el USDT fallara. Hizo lo que hace un dólar: mantener el valor mientras el peso pierde terreno. El problema está en esperar que un activo atado al dólar rinda más que la suba de precios de un país entero. Cuando el peso se devalúa más lento que la inflación, como pasó buena parte de 2026, el dólar en cualquiera de sus formas se queda corto.
Qué mirar en las próximas semanas
El número para seguir no es el precio del USDT sino su distancia con el oficial. Si esa distancia vuelve a abrirse, el dólar cripto recupera su papel de atajo y el volumen en los principales exchanges tiende a crecer. Si se mantiene pegada, el USDT sigue funcionando como cuenta de ahorro antes que como operación de arbitraje.
Para quien busca anticiparse a la próxima corrida, los mercados de predicción permiten seguir cómo se cotiza la probabilidad de nuevos saltos del tipo de cambio. No son una bola de cristal, pero muestran dónde apuesta el dinero antes de que el movimiento llegue a la pantalla del exchange.
Para el ahorrista de a pie, lo práctico es medir en términos reales y no solo en pesos nominales. Un token que sube 19% en un año donde los precios treparon 21% no deja ganancia. Es haber corrido para quedar casi en el mismo lugar, que en la Argentina de hoy, muchas veces, ya cuenta como un triunfo.