Orionx, uno de los exchanges de criptomonedas más conocidos de Chile, cerró de forma permanente tras detectarse un agujero de más de 7 millones de dólares en los fondos de sus clientes. La plataforma, fundada en 2017 y respaldada por Tether desde 2025, congeló todas las retiradas el 3 de septiembre de 2026.
El descuadre salió a la luz el 27 de agosto, durante una auditoría forense interna. Thomas Mac Millan, director de operaciones, halló que varios activos habían salido hacia billeteras externas sin autorización. Faltaban bitcoin, ether, XRP y tokens de Polygon.
A dónde fueron los fondos
La investigación señala a dos billeteras vinculadas a los fundadores. Una recibió 1,5 millones de dólares en 14 transacciones. La otra acumuló 187 ether, 4,1 millones de USDT y 200.000 USDC. Los movimientos se remontan a un periodo que va de 2018 a 2021, según la firma.
Los cofundadores Joaquín Díaz y Roberto Zibert fueron señalados en la denuncia y niegan las acusaciones. Orionx operaba no solo en Chile, sino también en Perú, Colombia y México. Más de 100.000 cuentas registradas quedaron atrapadas por el cierre. La empresa había captado usuarios durante casi ocho años como una de las puertas de entrada al bitcoin en el Cono Sur.
Un exchange sin licencia
La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) de Chile rechazó en junio de 2026 la solicitud de licencia de Orionx. La plataforma seguía funcionando sin la autorización que exige la Ley Fintech chilena. El regulador ya avisó de que no supervisará ni el cierre ni la devolución de los fondos.
El caso de Orionx deja a los usuarios sin una vía clara de reclamación. A diferencia de la banca tradicional, no existe un fondo de garantía que cubra los saldos. El respaldo de Tether, que entró en el capital en 2025, tampoco protege a los clientes ante la salida de los activos.
La lección para España y América Latina
El contraste con Europa es directo. En España, la CNMV obliga a los exchanges sin licencia MiCA a devolver los fondos y a separar el dinero de los clientes del capital de la empresa. Aun así, pocas firmas españolas tienen su propia licencia MiCA, prueba de que la supervisión reduce el riesgo pero no lo elimina.
Para el usuario latinoamericano la enseñanza es concreta. Un exchange respaldado por un gigante como Tether puede caer igual que cualquier otro. La custodia propia y la prueba de reservas ganan peso frente a la confianza ciega en la marca. Ese mismo debate atraviesa a los flujos de remesas con criptomonedas hacia la región, donde miles de personas dependen de plataformas sin garantía estatal. El cierre de Orionx recuerda que revisar la licencia y el respaldo real de un exchange es el primer paso antes de depositar un solo euro o peso.